Nota para los pastores sobre cómo usar El Catecismo Bautista

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Como pastor, es vital que entiendas tu responsabilidad con los niños que están entre ustedes. Los hijos de los creyentes no son miembros de la iglesia simplemente por haber nacido de padres cristianos. Sin embargo, los padres de estos niños sí son miembros de tu iglesia, lo que significa que eres responsable de equiparlos para que ellos discipulen a sus hijos. Una de las mejores maneras en que los padres pueden discipular a sus hijos es mediante la instrucción catequética. Por lo tanto, te exhorto a incorporar El Catecismo Bautista en la vida de tu congregación. Para ello, he aquí varias sugerencias:

1. Asegúrate de que tu congregación tiene acceso al catecismo.

Es imprescindible que los padres tengan acceso al catecismo para que puedan enseñárselo a sus hijos. Si puedes, compra un ejemplar para cada familia. De lo contrario, asegúrate de que cada familia sepa cómo acceder a El Catecismo Bautista para usarlo en casa.

2. Incorpora El Catecismo Bautista a la liturgia de la iglesia.[1]

Reciten juntos dos o tres preguntas del catecismo durante la reunión de adoración. También puedes usar este tiempo para exponer las doctrinas enseñadas en el catecismo.

3. Integra las preguntas del catecismo en tu sermón cuando sea pertinente.

Esta es una buena manera de involucrar a los niños durante el sermón. Si predicas sobre el pecado, puedes preguntar a los niños en la congregación: ―«¿Qué es el pecado?». Y ellos debieran responder: «El pecado es cualquier falta de conformidad con la ley de Dios, o la transgresión de esta». Involucrar a los niños de esta manera también les muestra que están invitados y también que se los exhorta a escuchar la predicación de la Palabra de Dios.

4. Considera la posibilidad de celebrar una reunión periódica en la que los niños reciten el catecismo.

Podría ser semanal, bimensual, mensual o trimestral. Las reuniones periódicas de catequesis ayudan a motivar a las familias a estudiar el catecismo en casa al saber que los niños se unirán con otros para recitar las preguntas que han estado practicando a lo largo de la semana, el mes o el trimestre.

Nuestra iglesia tiene clases de catecismo semanales, y la expectativa es que los niños lleguen preparados para responder las preguntas del catecismo asignadas. Estas reuniones no pretenden sustituir el papel de los padres en el discipulado de sus hijos, sino más bien reforzar lo que se enseña en casa.[2]

5. Ayuda a las familias a estudiar el catecismo proporcionándoles una tabla de catequesis.

Puedes usar el calendario sugerido en el Apéndice 3 o crear uno propio. El objetivo principal es ayudar a las familias en la instrucción catequética regular.

6. En tus visitas pastorales, pregunta a las familias sobre la instrucción catequética en el hogar.

Inquiere si están teniendo un tiempo en familia leyendo las Escrituras, orando, cantando himnos y estudiando el catecismo. Aunque la catequesis es solo uno de los elementos de la adoración que las familias deberían practicar juntas en el hogar, aprender el catecismo ayuda a toda la familia a comprender mejor los demás elementos de la adoración. Por ejemplo, la oración: Las preguntas 105‑114 de El Catecismo Bautista enseñan sobre la oración, así que el tiempo de oración familiar se verá favorecido al estudiar la doctrina de la oración mediante la instrucción catequética.

Conclusión

Por lo tanto, asegúrate de chequear a las familias en tu iglesia y pregunta a los padres sobre su responsabilidad de instruir a sus hijos en los caminos de Dios. Pastor, no hay mayor responsabilidad que la de equipar a la iglesia para instruir a la próxima generación en los caminos de Dios. Enseña a tu congregación «a temer [a Dios] todos los días que vivan sobre la tierra y [que lo] enseñen a sus hijos» (Deu. 4:10). Si tienes niños en tu congregación, considérala bendecida por Dios. Los niños no son un inconveniente ni estorban; nos han sido dados por Dios. De ahora en adelante, aprovechemos este privilegio que Dios nos ha dado para criar a la próxima generación en los caminos de Dios.


[1] Liturgia es simplemente el orden de la adoración cuando se reúnen como iglesia.

[2] Un pastor que reforzó la instrucción de los padres fue Richard Furman, pastor en el siglo XVIII de la First Baptist Church en Charleston, Carolina del Sur (EE. UU.), quien usó El Catecismo Bautista para instruir a niños (Tom J. Nettles, Teaching Truth, Training Hearts {trad. no oficial: Enseñando la verdad, instruyendo corazones}, p. 48). Furman creía que los niños debían ser instruidos en la doctrina cristiana y los reunía trimestralmente para hacerles preguntas de El Catecismo Bautista «con el fin de instruirlos en las grandes doctrinas de la Biblia» (Jesse L. Boyd, A History of Baptists in America: Prior to 1845 {trad. no oficial: Historia de los bautistas en Estados Unidos de América: Antes de 1845} [Nueva York, NY: The American Press, 1957], p. 100).

Aunque Furman mismo catequizaba a los niños en estas ocasiones, esperaba que los jóvenes llegaran ya preparados para las sesiones, y confiaba en que los padres garantizaran esta preparación catequizando a sus hijos en casa (Henry Allen Tupper, Two Centuries of the First Baptist Church of South Carolina, 1683-1883 {trad. no oficial: Dos siglos de la First Baptist Church en Carolina del Sur (1683‑1883)} [Baltimore: R.H. Woodward and Company, 1889], p. 300). Tupper registra: «El Dr. Furman, con su manera majestuosa y encantadora, bajaba los escalones del púlpito y, con libro en mano, comenzaba a hacer preguntas, comenzando por los más pequeños (de hecho, algunos eran muy pequeños, pero estaban bien enseñados e instruidos en casa). Teníamos que memorizar todo el libro, porque nadie sabía qué pregunta le tocaría». El ejemplo de Furman enseña que los padres son los primeros responsables del niño, mientras que él ―como pastor― desempeñaba un papel de apoyo acompañándolos y reforzando lo que se enseñaba en casa.

Corey Johnson

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