La Teología Bíblica en la vida de la iglesia local

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Hace tiempo atrás, cuando todavía era nuevo en la fe, escuché a una persona decir que era seguidor de Jesucristo, pero que no necesitaba unirse a una iglesia local. Su argumento era que hombres de Dios como Noé o Abraham no eran miembros de ninguna congregación como las conocemos hoy, y que, aun así, rendían adoración al Dios verdadero.

En ese momento, por causa de mi juventud, timidez e ignorancia, no tuve ninguna respuesta para esa persona, sin embargo, con el tiempo me di cuenta de que  él  no comprendía la forma en que Dios ha desarrollado su plan a lo largo de la Biblia.

Podría decir que la Teología Bíblica resuelve este asunto. Comprender cada texto dentro de su lugar en la historia de la redención nos libra de errores como el anterior. Nuestra comprensión de la Teología Bíblica regula la forma en que nos relacionamos con la iglesia local. Sin embargo, mi propuesta en este escrito va un poco más allá. La Teología Bíblica regula la vida de la iglesia en general. No es una disciplina meramente académica. Es necesaria para que cada iglesia apegada a las Escrituras procure marchar en la voluntad de Dios.

¿Qué es la Teología Bíblica?

No podemos seguir adelante, sin por lo menos brindar una definición básica de lo que es Teología Bíblica. Sobre todo, por el hecho de que podríamos suponer que estamos hablando de toda teología basada en las Escrituras. Técnicamente hablando, cuando usamos este término nos referimos a algo más que eso. La Teología Sistemática también debe ser bíblica en el sentido de que debe ser basada en la biblia, pero no es a eso a lo que apuntamos con este término.

Fernando Angelim define la Teología Bíblica de la siguiente manera:

… es la forma de leer la Escritura como un único gran libro compuesto por varios libros más pequeños en una historia que culmina en Cristo. Él es el punto central de la historia y cada parte debe entenderse en relación Él.(1)

O sea, a diferencia de la Teología Sistemática que se acerca a las Escrituras a través de sus grandes temas y doctrinas y los sistematiza para ser confesados, la Teología Bíblica sigue la línea argumental de la Biblia desde el inicio de la historia de la redención, pasando por el conflicto, el desenlace y la conclusión, con Cristo como héroe protagonista. Cada libro de la Biblia es considerado en su contribución a este drama, y a la luz del episodio en que se encuentra dentro de esta gran epopeya verdadera.

¿Cómo la Teología Bíblica influye en la vida de la iglesia local?

Pero este acercamiento no es meramente teórico. Como toda teología en general, ésta influye en la vida práctica tanto del creyente individual como de la iglesia como comunidad. En este escrito me enfoco en la manera en que afecta la vida de la iglesia local:

1. La Teología Bíblica es necesaria para la predicación

Cada texto que proclamamos a la iglesia no debe ser únicamente presentado a la luz de su contexto inmediato. La Teología Bíblica abre nuestros ojos a la realidad de que ese texto es parte de un contexto mucho más amplio. Hechos 5:42  nos dice que lo que los apóstoles predicaban y enseñaban todos los días era a Jesucristo. No todo texto bíblico nos habla de Jesucristo de manera explícita, pero si entendemos que comenzando desde Moisés toda las Escrituras nos señalan al Mesías (Luc. 24:27), necesitaremos un enfoque general de la Biblia para poder predicar de cada pasaje.

No podremos predicar de Proverbios, Levíticos o Ester, sin considerar de qué forma se conectan estos libros al gran plan de Dios que se cumple en la persona y obra de Cristo. Cuando obviamos esto, predicamos moralismo, pero no a Cristo. Solo cuando los creyentes pueden ver la gloria de Cristo en las Escrituras pueden ser transformados (2 Cor. 3:12-18).

2. La Teología Bíblica es necesaria para la práctica eclesiástica

Es común ver hoy a iglesias que dentro de su liturgia incluyan prácticas inspiradas en el judaísmo. También, una tendencia a pensar que la iglesia local como institución es responsable de transformar las estructuras sociales, entre otros asuntos que desvían a la iglesia de su llamado. He escuchado a personas defendiendo el gobierno pastoral unipersonal o cualquier otra estructura donde un hombre tenga una autoridad especial, basados en los hombres llamados por Dios a lo largo del Antiguo Testamento. Todos estos errores, y otros, aunque muy diferentes entre sí, tienen en común que nacen de no ver cada texto dentro de su lugar en la historia redentora.

Cuando una práctica eclesiástica se justifica basada en un texto especifico, hay que considerar el momento dentro del plan de Dios en que encontramos esta práctica, y cómo esto es afectado por la venida de Cristo, la llegada del Nuevo Pacto y la forma en que las iglesias fueron organizadas por los apóstoles. La Teología Bíblica nos ayuda en esto.

3. La Teología Bíblica es necesaria para la consejería

La Biblia no es un manual de consejería donde encontramos los temas organizados desde la A hasta la Z. Es más, existen ciertas situaciones por las que pasan miembros de nuestra congregación, que ni siquiera encontramos un ejemplo directo de la misma en las Escrituras. ¿Significa que no le podemos aconsejar bíblicamente? Imposible. Las Escrituras contienen todo lo que necesitamos para madurar en nuestro carácter cristiano y estar equipados para toda buena obra (2 Tim. 3:16,17).

Creo que la Teología Bíblica es clave para que podamos aconsejar a los discípulos de Cristo en diferentes situaciones. La Biblia, a través de su historia redentora, nos provee un marco para comprender el mundo en que vivimos, a nosotros mismos, y a los demás. La soberanía de Dios en la historia, la realidad de la caída, las bendiciones de la redención en Cristo, y la esperanza de la renovación, son como lentes para ver cada problema personal e interpersonal de los miembros de nuestra iglesia. Lo mejor, la historia de la redención no solo nos provee diagnósticos, sino que en el Evangelio encontramos la cura para los males del alma, y esperanza en un mundo caído.

Cada caída de los miembros de la iglesia, cada momento de ansiedad o dolor, cada conflicto matrimonial, cada patrón de pecado, encuentra en los eventos bíblicos de Creación, Caída, Redención y Renovación, y en la verdad de la mano providencial de Dios, un marco de referencia que los trata de manera apropiada.

4. La Teología Bíblica es necesaria para el compromiso de membresía

El ejemplo que puse al principio, acerca del hombre que no se comprometía con una iglesia local, pero afirmaba ser seguidor de Jesucristo, nos muestra cómo la Teología Bíblica es necesaria para que cada miembro asuma su compromiso con su comunidad de creyentes. Cuando comprendemos que somos parte de la Gran Historia de Dios, y que en este capitulo de la historia lo que está sucediendo es que el Cristo prometido después de la caída, esperado, profetizado y prefigurado en todo el Antiguo Testamento, y encarnado, entregado y exaltado en los evangelios, está edificando su iglesia, cambiamos nuestra perspectiva de la iglesia local.

El individualismo a llevado a muchos creyentes a verse a si mismo en una relación con Dios exclusiva, y aun a desarrollar «ministerios» completamente despegados de la iglesia local. Sin embargo, cuando comprendemos que nos encontramos en la Historia de Dios, nos preocupamos por saber qué ese Dios está haciendo en este tiempo, y nos alineamos a ese esquema. Como Daniel, antes de su oración por el pueblo, revisamos las Escrituras para ver lo que corresponde en esta etapa del plan redentor, y actuamos según ello. Y todo lo que corresponde hacer en esta etapa, es en conexión con la iglesia local. La Teología Bíblica nos ubica en este sentido.

Conclusión

Si considerabas que la Teología Bíblica era un asunto meramente académico, cuya utilidad se limitaba al ejercicio del intelecto, espero que este escrito haya despertado en ti el interés por seguir conociendo esta disciplina teológica con la finalidad de aplicarla en la vida de la iglesia. Un pulpito sólido, una iglesia bíblica en sus prácticas, una consejería efectiva y una membresía comprometida con su iglesia local, dependen en gran medida de nuestra comprensión de la historia redentora.

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(1) Fernando Angelim, Teología Bíblica Bautista Reformada (Santo Domingo, Ecuador: Legado Bautista Confesional, 2022), p. 10.

Gensy Severino

Sirve como pastor en la Iglesia Bíblica Gracia y Verdad en República Dominicana. Como parte de su ministerio en dicha iglesia, enseña en el Instituto de Formación Teológica Gracia y Verdad, un programa local, cuyo objetivo es la formación básica tanto bíblica como ministerial de quienes colaboran o buscan colaborar en el ministerio de la iglesia. Es autor del libro: La puerta al final de la Decepción: La búsqueda incesante de Esteban Fuentes. Actualmente cursa una Maestría en Artes en Teología Bautista Reformada en el Covenant Baptist Theological Seminary, a través del Seminario Bautista Confesional del Ecuador. Reside en el Municipio Consuelo en la provincia San Pedro de Macoris, junto a su esposa Raida, y sus niñas: Sarah y Valeria.
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